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Hablamos de... visualización de la información

Visualizar datos significa organizar la información de manera sintética y visual. Es poner en imágenes la información para que comprender ciertos conceptos sea más fácil. Hoy, los mecanismos de pensamiento que se imponen prefieren lo visual a lo textual. Y es allí hacia donde el docente se dirige: a utilizar el mismo idioma. «Si te gusta la imagen, imagen tendrás».

Hoy niños y adolescentes miran pantallas, recorren millones de datos a través de colores, figuras e imágenes. No solo ellos prefieren la imagen: los adultos empiezan a adoptarla también. Es más fácil recordar lo que se ve. Y no hablamos de aprender de memoria, sino de lo que se llama memoria visual (capacidad que permite traer al frente un concepto que, aunque teórico, se visualizó). 

La visualidad permite ver patrones, proporciones, variables, en los datos. En definitiva, relaciones entre los datos que, de otro modo, no se lograrían comprender sin ser especialista en las tablas y gráficas usadas en las ciencias duras.

Datos y más datos

Se usan bases de datos desde la década del sesenta, pero lo que se ponía en esas bases era información limitada y con cierta uniformidad. Hoy los macrodatos (en inglés, big data) no encajan en los habituales casilleros porque, además de ser mucha información, nos llegan en formatos y por medios diferentes. Una enorme y no uniforme cantidad de datos, que sobrepasa los límites de la hoja de un cuaderno. Por ello, se ha hablado de la era de la obesidad informativa, de la infoxicación.

Esto significa que hay que pulir la información que llega en cantidades infinitas, pero también limitarla. Un modo de hacerlo es lograr hacer sinopsis de los conceptos que esta conlleva. ¿Mucha información? Punteamos los conceptos más importantes y los «dibujamos». Como cuando éramos chicos y uníamos puntos para formar las figuras, hoy, con similar criterio, dibujamos las relaciones para lograr el armado de una historia. Visualizar con imágenes es crear una narrativa con datos sinóptica, visual y estéticamenteUn claro ejemplo es la infografía (no siempre interactiva).

De esta manera, la capacidad creativa del docente no está en peligro, todo lo contrario. Las TIC permiten, justamente, que esta no se vea limitada, que más bien se enriquezca. Se une un hecho (la llegada de mucha información) con el «idioma» que los estudiantes manejan y se llega a la conclusión de que la visualidad es una solución para esta ecuación.


Big data


Desde una perspectiva tecnológica, la visualización de datos es indispensable¿Cómo podría un docente de la asignatura Historia exponer, sin las herramientas tecnológicas y en una misma hoja, no solo un capítulo —la Revolución de Mayo—, sino toda la historia argentina? La visualización de datos también podría explicar las relaciones y tensiones entre los actores de un conflicto: mediante la mezcla de datos estadísticos, revelaría juegos de fuerza y poder que bien podrían ayudar a entender la historia argentina —o cualquier problemática, de esta u otra asignatura—.

Infografía

Visualización interactiva y creativa

La tecnología, además de permitir plataformas más flexibles que sirven de soporte a tal cantidad de información, puede conducir a la interactividad, otro concepto muy interesante para los docentes a la hora de exponer. La interactividad no implica apretar botones (hecho que la tecnología hace posible). La interactividad implica apretar un botón y que el resultado que se expone varíe según las necesidades o intereses del usuario, es decir, del estudiante. Ambos, docente y estudiante, tienen la capacidad de «cambiar» el curso de la narración.

Se entiende la interactividad, entonces, no como la tecnología implementada solamente, sino también a la participación del usuario. Es decir, que es también la capacidad creativa del estudiante la que se pone en acción. La tecnología deviene una herramienta para ambos interlocutores en el acto de aprendizaje.

Un ejemplo: un docente quiere exponer el tema del cuerpo humano. Necesitaría infinitos afiches si quisiera mostrar varios conceptos en simultáneo o en contexto. Una lámina con el cuerpo humano, otra con las especificidades y funciones de cada órgano, otro con el nombre de los científicos que descubrieron enfermedades y sus respectivas vacunas y así se podría continuar hasta el infinito. De más está decir que sería imposible, en el plano analógico, intentar con estos datos descifrar relaciones, variables, posibilidades, proporciones, escenarios alternativos, entre otras cosas, si no contáramos con las visualizaciones interactivas.

Una imagen organizada de manera estratégica puede hasta dar números sin tener que nombrarlos. Un ejemplo es el sitio Mapeotic de la Red de portales educativos latinoamericanos Relpe. Allí, se leen noticias sobre educación y TIC de Latinoamérica. Según la dimensión de los cuadros, se puede deducir si hay más noticias de un país determinado, sobre ciertos temas, etc. Es decir, que se pueden sacar porcentajes a través de una visualización, de un poder describir a partir de los colores sin que sea necesario ni poner números ni dar explicaciones.

relpe

Otro ejemplo con la herramienta Wordle. Se les dice a los estudiantes que, una vez terminada la clase, califiquen cómo les ha parecido el curso. Se recolectan las palabras y mediante esa aplicación se crea una nube de palabras que diagrama, visualiza la valoración de los estudiantes en porcentajes. Aparecerían las palabras en diferentes tamaños según la cantidad de veces que se ha señalado algún concepto: «excelente», «disparador», «novedoso», entre otros. El tamaño implica los porcentajes.

En esta imagen, se demostraría que una mayor cantidad de estudiantes han dicho que fue «excelente», una menor cantidad ha descripto la clase como «futurista» y menos aún han calificado a la clase como «abarcadora».

Wordle

La visualización interactiva permite, entonces, más información y la posibilidad de ir mostrando más o menos a medida que el usuario lo va pidiendo. Se insiste: es tanta la información que llega, que no hay modo de mostrarla, exponerla, sin una estrategia de síntesis y de almacenamiento. Las visualizaciones interactivas permiten adentrase en aquellas bases que permanecen en el subsuelo. Mediante filtros, se va explorando otros datos que no aparecen en una primera vista. Nuevos datos van apareciendo y se van consultando a medida que se hace un clic más. De otro modo, la información deviene confusa, mucha, imposible de memorizar y, peor aún, de comprender.



Hay muchos sitios en internet con ejemplos de infografías y animaciones: Consumer Eroski, 90grados.info, Hiru.com, diario El Mundo, Wikisaber (para Educación Secundaria), National Geographic en españolEl Cuerpo Virtual, Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC) y Flickr.

Pero crear una infografía no es tan fácil como parece, como no lo es hacer una sinopsis. En este caso, se debe aprender a sintetizar y a pensar visualmente. En definitiva, visualizar la información permite conversar de una manera innovadora y obtener una visión de la totalidad en una misma interfaz.

Dice Thomas Baekdal:

«(…) la visualización de datos es un proceso como el de destilación. Como tal, toma los datos y extrae de ellos el núcleo esencial, de una manera visual. Se trata de hacer que los datos sean fáciles de entender. Pero no solo de mostrar los datos de una manera visual, sino de hacerlos comprensibles: qué significan, cómo influyen en mí, cómo se relacionan con otras cosas, cómo se modifican, etc. Se trata de la historia que cuentan. No queremos ver los datos. Queremos ver lo que significan».

Etiquetas: información visualinformación gráficainfografíatransmisión de la informaciónbig datajerarquización de información

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